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lunes, 25 de abril de 2011

Imágenes del Flujo Twitterístico IV





Entonces, mi sombra caminó delante de mí. Sólo el eco de su risa. Ahora su voluntad no jugaba conmigo pero se llevaba mis pérdidas.




@edith_leon


12 abril de 2011

martes, 2 de noviembre de 2010

Imágenes del Flujo Twitterístico III




Árbol que se abre en su agonía por ser gloria efímera. Una vez en cada espejo, torna inasible la tesitura de la maleza en vorágine felina.




@edith_leon


02 noviembre 2010



Imágenes del Flujo Twitterístico II




Un instante petrifica una imagen y ella me convida su blancura con la textura de lo que nace en ninguna parte.






02 noviembre 2010





lunes, 12 de julio de 2010

En la oquedad del instante...

                                        
                                                                                                         Al arribo del forastero
                                                                         espejo de los adioses
                                                                             y carne de renuevos...


 

En la oquedad del instante,
nuestras sombras se reclinan,
en la nervadura de un murmullo
                 redondo
presencia tímida y constante,
es la muerte luminosa,
que anuncia otras imágenes,
en el prisma de las hendiduras,
que (a)guarda la impúbera
                 
                flor de los cerezos.





Andrew Wyeth

Wind from the Sea

1948






jueves, 8 de julio de 2010

Lo Simultáneo


Crepúsculo con ademán de paraíso
como el lenguaje en el rocío del olvido.
Ser entre sombras con párpados lumínicos
y percibir lo simultáneo oculto.
Amoroso límite del tacto en el infinito.
Un otro: Abismo inmarcesible en el furor
con otro tiempo estrujando la pequeña muerte.



7 julio de 2010


 

lunes, 5 de julio de 2010

Soledad Alada

Este es un texto absolutamente distinto a los poemas que escribo -los cuales, me dicen, son crípticos, entre otras cosas-, a los ensayos que algunos ya han leído -también se accede a ellos desde este espacio. 
El lenguaje proviene de un discurrir frente a la página en blanco. Mis poemas no los publico. Es la primera vez que muestro algo de esta índole.  Un algo que simplemente se suscitó:


Mi soledad tiene alas.
Veo puertas que no tienen llave,
las hay abiertas y mustias,
algunas entreabiertas y temerosas;
otras me llaman, sin importar
si son recelosas, ni su cerrojo con llave.

Creo en la muerte de la ausencia
y en la palabra que engendra imágenes;
vislumbro presencia cristalina,
en la aspiración porosa
que nos contagia de un nosOtros.

Desconozco el transitar
de tu memoria -hoy- oculta
y la historicidad de tu tacto.
Cuáles son tus heridas,
qué huellas son las nuestras
a las que podemos no conceder
el hubiera y en otra hueste sabernos.

Sé de la distancia que bifurca los senderos
del querer en la enconación del anhelo.

La distancia se hace corta entre mis dedos.
En mi trama soy tejedora de umbrales
en la urdimbre de mis ensueños.

Me sé en la constancia de los adioses
en la presencia fugitiva e imantada
que es mi mirada, que llama y convoca
que precipita y se adueña de la imaginación,
la palabra presurosa y vacía, hueca a mi oído
y a mi carne, sorda y muda a esas palabras.
Cuerpo de ausencias que inasible se convida...
no alcanzan las aristas de mi arquitectura barroca.

No sé de pozos pero vivo en la oquedad
de lo posible... Arrojo por Ser: Río de distintos nombres
con la mirada de antílope y el brío de mis pulsiones
que celan otros peces al ver mi asalmonada cadencia
en el flujo del pensamiento que, a veces, acalla un canto
y en puros adentros me torna: Ignota ínsula sensible
de penumbra y crisoles que me devuelven mi sombra
en la franqueza de la entrega en el saberme una otra.

Mi laberíntico pensamiento, mi memoria extrema,
mi racionalidad constante, mi fulgor entre dos nombres,
mis avatares que desconoces, mis imágenes
puente a lo que he sido y alteridad en lo que (no) soy.

Yo tengo alas, mi soledad a la terredad no es fugitiva.
Tampoco han existido cómplices. La persistencia es mía
de desdoblarme y anegarme entre microficciones.

Incesantemente presencia de ausencias
irreductibles a lo que no es mi carne.
Serán los adioses, será mi llama, será mi penumbra,
será mi misterio (que convoca y asusta)…
figura del adorāre: Amada y temida.

Seré umbral a mi propia llama y penumbra,
a mis incendiarios signos que aún desconoces.

4 de julio de  2010
Edith León

sábado, 19 de junio de 2010

Memoria en Vilo

La memoria no se reduce a una función cerebral, biológica, físico-química o neuronal, es decir, las diversas instancias relativas a la ciencia son sólo una parte para los horizontes de comprensión y entendimiento del ser humano. Sin embargo, existen otras relaciones que atañen a ámbitos de la filosofía, como el pensamiento, las emociones, y la facultad de conocer, por ejemplo.

Para leer artículo completo en el sitio de la revista, da click aquí.


Matter and Memory

 Matter and Memory

sábado, 5 de junio de 2010

Gravitación

Gravitación


Por JUAN JOSÉ ARREOLA
(1918-2001)



Los abismos atraen. Yo vivo en la orilla de tu alma. Inclinado hacia ti, sondeo tus pensamientos, indago el germen de tus actos. Vagos deseos se remueven en el fondo, confusos y ondulantes en su lecho de reptiles.

¿De qué se nutre mi contemplación voraz? Veo el abismo y tú yaces en lo profundo de ti misma. Ninguna revelación. Nada que se parezca al brusco despertar de la conciencia. Nada sino el ojo que me devuelve implacable mi descubierta mirada.

Narciso repulsivo, me contemplo el alma en el fondo de un pozo. A veces el vértigo desvía los ojos de ti. Pero siempre vuelvo a escrutar en la sima. Otros, felices, miran un momento tu alma y se van.

Yo sigo a la orilla, ensimismado. Muchos seres se despeñan a lo lejos. Sus restos yacen borrosos, disueltos en la satisfacción. Atraído por el abismo, vivo la melancólica certeza de que no voy a caer nunca.

lunes, 19 de abril de 2010

Ulises Gramófono. Jacques Derrida





Fragmento de Ulises Gramófono:


"En el fondo hay quizás solamente dos grandes maneras, dos grandezas más bien, en esta locura de escritura por la cual quien sea el que escribe se borra dejando a la vez, para abandonarlo, el archivo de su propia borradura. Estas dos últimas palabras dicen la locura misma. […]

Dos medidas para este acto de escritura por el cual quienquiera que escribe finge borrarse dejándonos apresados en su archivo como en una tela de araña.

Simplifiquemos al máximo. Está en primer lugar la grandeza de quien escribe para dar, dando, y por tanto para dar a olvidar lo dado y la donación, lo que se da y el acto de dar. Más allá de todo regreso, de toda circulación de toda circunferencia. Es la única manera de dar, la única posible –e imposible. La única posible como imposible. Antes de toda restitución, simbólica o real, antes de todo reconocimiento, la simple memoria, a decir verdad la sola conciencia del don, de una parte o la otra, anula la esencia misma del don. Este debería de abrir o romper el círculo, permanecer sin retorno, sin el esquema, aunque sea simbólico, de un reconocimiento. Más allá de toda conciencia, por supuesto, pero también de toda estructura simbólica del inconsciente. Una vez recibido el don, y habiendo hecho su acción la obra cambiándonos de parte a parte, la escena es otra y os habéis olvidado el don, el donador o la donatriz. La obra es entonces “pasible de amar” *, y si el “autor” no ha sido olvidado, tenemos para con él un reconocimiento paradójico, el único sin embargo digno de este nombre si el reconocimiento es posible, un reconocimiento simple y sin ambivalencia. Esto es lo que se llama amor, yo no digo que eso ocurra, tal vez no se presente nunca, y el don que describo jamás puede hacer un presente. Pero por lo menos se puede soñar con esta posibilidad, y es la idea de una escritura que da.

De la otra grandeza diré, sin duda con cierta injusticia, que para mí se parece a la de Joyce, más bien a la escritura de Joyce. El acontecimiento desarrolla ahí una intriga y una envergadura tales que en lo sucesivo no tendréis otra salda que: estar en la memoria de él. No solamente desbordados por él, lo sepáis o no, sino obligados por él, constreñidos a mediros por este desborde.  

Estar en la memoria de él: no necesariamente para acordarse de él, no, estar en su memoria, habitar una memoria que se ha hecho más grande que vuestro recuerdo y que lo que él puede reunir, en un solo instante o en un solo vocablo, culturas, lenguas, mitologías, religiones, filosofías, ciencias, historias del espíritu o de las literaturas. No sé si podréis amar eso, sin resentimiento ni celos. ¿Se puede perdonar esta hipermnesia que nos endeuda de antemano? De antemano y para siempre se inscribe en el libro que leéis."

Derrida, Jacques. Ulises Gramófono / Dos Palabras para Joyce. p. 10 - 12

* Pasible de amar (Sic.)

La referencia al pie de página es mía. Por ser testigo de la confusión y cambiar pasible por posible o creer que es un error de edición, etcétera.

jueves, 14 de enero de 2010

La Vida: Don y Ofrenda



Con motivo del término de un año y el comienzo de otro; ciclos cronológicos y simbólicos...



"Reinventarse es el eje temático para el número del mes de enero de la revista DMyC y, sin lugar a duda, en diversas sociedades, es motivación preformativa al deseo de cambio, renovación y transformación, especialmente en vísperas de un acontecer que trastoque la vida cotidiana..." Dar 'click' para leer el artículo completo





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